Oda a mi Primogénito

Oda a mi Primogénito

Rinden pleitesía
mis antiguos sueños
al brillo de tus oscuros ojos,

esos ojos
que consideraste
mil veces iguales a los míos.

Danza tu nombre
en estos o aquellos labios
y llora al escucharlo
mi desdicha por tu falta.

Cambia su cara la luna
una y cien veces,
construyendo el caminar de los días;

Días que cada vez
dejan más lejos
nuestro último beso.

Un beso inerte y frío
que recuerdo en mi dolor
bajo un manto de estrellas;

Ellas perpetuas,
juiciosas, comprensivas
acompañan con dulzura
mi maternal llanto.

Sostienen comprensivos
y tiernos
mis guardianes desde el firmamento
los altibajos
de la soledad que destila
mi desgracia.

Te ruego que me perdones
pues sabiendo que caminas a mi lado
no puedo verte;

Porque todavía hoy sigue convirtiéndome
en un inconsciente ciego
el dolor abstracto de tu pérdida.

Sam Deló.

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